UNA HISTORIA QUE VIVIR
Un cuento autobiográfico ilustrado
Hay momentos en la vida en los que todo se tambalea y perdemos nuestras certezas. Esta es la historia de Currita, pero también podría ser la tuya: un recorrido por la exigencia, la caída, la búsqueda interior y una nueva forma de mirar la vida.
La historia de Currita
Currita había aprendido a vivir respondiendo a lo que se esperaba de ella, sosteniendo, cumpliendo y tratando de mantenerlo todo bajo control. Hasta que, siendo todavía muy joven, una enfermedad grave irrumpió en su vida y su mundo se derrumbó.
Años después, un nuevo proceso oncológico volvió a situarla ante el miedo, la incertidumbre y sus propias sombras. Aquella experiencia, dura y profundamente dolorosa, abrió también un camino de escucha, búsqueda y transformación.
El cuento no ofrece respuestas fáciles, invita a detenernos y a preguntarnos cómo vivimos, cuánto nos exigimos, de qué manera nos acompañamos y si sabemos pedir ayuda.
El regalo en medio de las ruinas
La portada contiene el corazón simbólico del cuento. Entre los restos de aquello que se ha derrumbado, Currita encuentra un pequeño regalo iluminado. La escena evoca esa mirada de raíz sufí —presente también en la poesía de Rumi— que invita a atravesar las grietas y descubrir qué puede revelarse en ellas.
Las ruinas permanecen en la imagen y forman parte de ella. Junto a ellas aparece una luz pequeña, inesperada, que simboliza la posibilidad de mirar lo vivido desde otro lugar y de abrir espacio, poco a poco, a algo nuevo.
A veces, en medio de las ruinas, descubrimos una luz que nos invita a seguir caminando.
Unas palabras de Carmen
Currita es como me llamaba mi madre. Por eso, aunque este cuento está escrito e ilustrado como una historia, lo que cuenta forma parte de mi propia vida.
Una historia que vivir nació de mi último proceso oncológico y del camino de deconstrucción y reconstrucción que comenzó entonces. Es la historia de una caída, pero también de las preguntas que aparecieron cuando todo aquello que parecía seguro dejó de serlo. La historia de aprender a mirarme con más verdad, a escucharme, a pedir ayuda y a cuidar de mí de una manera diferente.
No quiero banalizar ni edulcorar el dolor que puede vivirse ante una enfermedad como el cáncer. Ha sido duro, durísimo. Pero sí descubrí que podía preguntarme qué era lo mejor que podía hacer con aquello que me estaba tocando vivir.
Ese camino no ha terminado. Lo que fui descubriendo entonces continúa acompañándome cada día, porque sigo aprendiendo a conocerme, a sostenerme y a vivir con mayor conciencia, cuidado y compasión. A vivir, como suelo decir, una vida más ancha, más amplia y con más sentido.
He querido compartir este cuento porque, aunque cada experiencia es única, quizá alguna de sus palabras pueda acompañar a otras personas en sus propios momentos de incertidumbre, búsqueda o transformación.
Gracias por hacerlo posible y por ayudarnos, con su compra, a seguir dando vida a Oncomunidad.
Carmen Eleta
Autora y fundadora de Oncomunidad
Un cuento con propósito
Al comprar Una historia que vivir no solo recibes un cuento. También contribuyes a que Oncomunidad pueda seguir creando espacios de acompañamiento, autocuidado, compasión y pertenencia para personas con experiencias oncológicas, familiares y cuidadores.
La recaudación íntegra obtenida con la venta de este cuento se destina a Oncomunidad.
Agradecimiento editorial
Esta publicación ha sido posible gracias al apoyo, la cercanía y la generosidad de Flavo Domus Bohemia.
Nuestro agradecimiento a todo su equipo por creer en esta historia y ayudarnos a convertirla en un libro que hoy puede llegar a otras manos y acompañar otros caminos.
Precio con gastos de envío incluidos dentro de España